Atraco exprés de 53 segundos

Atraco exprés de 53 segundos
  • Cincuenta y tres segundos, ni uno más ni uno menos,  duró el atraco registrado ayer a las 10.15 horas en la sucursal de Correos de la localidad de Maracena. Dos varones con el rostro tapado por encima de la nariz entraron armados con una pistola y un cuchillo jamonero para llevarse el dinero recaudado de la caja.

«Esto es un atraco; rápido, rápido dame el dinero». Esas fueron las palabras de quien empuñó el arma de fuego hacia uno de los empleados de la sucursal quien,  templando la situación, animó al atracador a calmarse y conminó a otra empleada para que le entregara lo recaudado en caja, apenas 150 euros entre billetes pequeños y monedas. Antes de tomar el botín y huir, el otro atracador aprovechó este breve lapsus de tiempo para obligar a uno de los clientes a entregarle el dinero que llevaba encima. El hombre, quien veía la hoja del cuchillo a pocos centímetros de su cuerpo, no tuvo más remedio que entregar los 180 euros que guardaba en la cartera.

Antes de darse a la fuga con el raquítico botín, a uno de los atracadores se le cayó un billete de cinco euros mientras recogía el dinero del mostrador de la sucursal. No se percató de la pérdida. Los dos atracadores tomaron un Ford Scort de color blanco estacionado en la misma puerta de la sucursal, doblaron la esquina de la calle Rosalía de Castro en dirección prohibida para salir a un parque y abandonar el coche, que figura como robado, a quinientos metros del lugar del atraco, en la calle Mariano José de Larra de la localidad maracenera.

La Guardia Civil de Maracena localizó el vehículo utilizado en la fuga apenas quince minutos después de cometerse el robo con intimidación.

Según fuentes oficiales consultadas, se supone que donde dejaron abandonado el vehículo podrían haber tomado otro para seguir con la fuga.

Las cámaras de seguridad de la entidad postal tienen registrados perfectamente los 53 segundos de la secuencia del atraco. Las imágenes permiten identificar muchas características físicas de los dos atracadores, quienes al cierre de esta edición seguían en paradero desconocido.

Cuando los atracadores entraron en la sucursal, había otro cliente más que decidió huir despavorido de la entidad cuando vio a los dos ladrones entrar. Los testigos hablan de dos atracadores varones españoles de edad media y muy nerviosos.

Esta sucursal de Correos es la segunda atracada en menos de dos semanas. Días atrás, otro atracador se personó en la estafeta de Correos de Atarfe para asaltarla. No logró llevarse nada, pero les dio el susto a los allí presentes. Un poco más atrás en el tiempo, el 10 de octubre de 2012, otro atracador se plantó en la oficina de Correos del Zaidín y empuñando una pistola, aunque después se demostró que era de juguete, puso de rodillas a empleados y clientes mientras le apuntaba con el cañón del revólver simulado. Apenas se llevó 60 euros y fue detenido pocas horas después de refugiarse en el patio de un colegio que estaba cerrado. Tres agentes de la Policía Nacional resultaron heridos.

Los tres atracos tienen un denominador común: los asaltantes se juegan su libertad por un precio muy bajo. De hecho, el dinero conseguido por los ladrones en estos tres robos con intimidación suena casi a chiste.