«El rap-jazz es lo más rico que se puede hacer musicalmente»

«El rap-jazz es lo más rico que se puede hacer musicalmente»
TAO MEDINA

El grupo Tao Medina tiene en el maracenero José Medina su alma máter

J. I. CEJUDO

El grupo Tao Medina es fruto de la inquieta cabeza de José Medina, vecino de Maracena y un entusiasta de la fusión entre el rap que mamó desde adolescente y el jazz que descubrió más tarde. Alma máter del proyecto, es incapaz de disimular la ilusión que le genera esta reciente unión. Con tres actuaciones a sus espaldas tras la reagrupación en febrero, próximamente publicarán un vídeo profesional de un espectáculo en directo. Sus perspectivas no pueden ser mejores.

El origen de Tao Medina es el propio disco personal del de Maracena. «Hace un saqué un disco de rap-fusión, 'Comienzo', con toques flamencos y de jazz. Yo toco el saxo desde los 21 años y para musicalizar el proyecto decidí montar el grupo, porque con un DJ habría perdido riqueza en directo», describe José. «Lo hicimos antes de verano pero entonces nos fuimos cada uno a trabajar por ahí, y a mi vuelta en diciembre comenzamos a trabajar de nuevo», explica. Tras varias semanas probando baterías, a Tao Medina lo componen de forma definitiva cinco miembros: Óscar Jiménez, conguero; Pablo Jiménez, bajista; Diego Alonso, como batería; Valter Neto, guitarrista; y José Media, al saxo, voz y letras.

El grupo es una mezcla variopinta de edades y experiencias con el jazz como punto de unión y José Medina como miembro más joven junto a Diego Alonso a sus 25 años. «Los más veteranos aceptaron mi propuesta estupendamente, tenemos una energía muy buena en el grupo. Todo el mundo tiene ganas de tirar para adelante, estamos todos encantados. Tenemos una forma muy participativa de hacer las cosas y todos aportamos», cuenta el alma máter. «Ahora mismo nuestro repertorio consiste, al 50%, en la interpretación de mi disco y luego una serie de temas de jazz moderno que hacemos muy funkys y rapeables», reseña el maracenero.

José Medina, que rapea desde los quince años, se compró un saxofón por su 21 cumpleaños y desde entonces no paró. «Me apasionaba tanto que empecé a tocar como si no hubiera un mañana y ahora me voy a presentar al Conservatorio Superior, pese a que no he pisado una escuela de música», reconoce. «Me pregunté cómo no había hecho esto antes», recuerda José, que amplió su universo musical a partir de los 18 años con «música negra a muerte: blues, funky y jazz». «Escucho desde Pink Floyd hasta Paco de Lucía pasando por Manzanita o La Polla Records, escucho todo eso», presume con veneración a la música.

Ahora tiene clarísimo que quiere dedicarse a hacer «rap-jazz». «Me parece que es lo más rico que se puede hacer. Los estilos casan estupendamente y desde hace tiempo: te puedes poner un disco de jazz y rapear perfectamente, y una instrumental de rap e improvisar con tu instrumento encima», sostiene José Medina, quien tiene al artista español Hugo Astudillo o Escandaloso Xpósito como principal referente junto a otros como Guru (Gangstarr), Rafael Lechowski o Kase.O.

Aceptación

Llegó el momento en el que a José Medina no le bastaba con el habitual espectáculo de un concierto de rap a los que estaba acostumbrado. «Es demasiado simple, con un DJ y un chaval cantando, no hay mucha más variedad y me aburro», se encoge. «Por otra parte, el jazz me encanta porque tiene tintes musicales pero su puesta en escena a veces me aburre también, pese a que soy un obsesivo», añade. Sin embargo, no ocurre así cuando se fusionan. «Cuando los mezclas y lo haces bien, es la hostia», afirma.

Por ahora la aceptación en sus conciertos ha sido muy satisfactoria. «Tocamos en la Chistera de Monachil y había gente con cuarenta años y colegas míos con veinte: una variedad brutal. Flipan cuando ven a un tipo que toca el saxo y luego rapea. Es una manera algo más comercial de difundir un género más selectivo», concluye.

Letras sociales

También han actuado en la sala Palo Palo de Sevilla y en La Lolaina de Nigüelas. «He escuchado comentarios de todo tipo pero no me gusta hacer mucho caso ni a lo positivo ni a lo negativo; me da vértigo a veces», admite. «Algunos organizadores nos han dicho que nos imaginan en festivales, y es que la mitad del grupo son músicos profesionales, se dedican a eso. El resultado tiene una riqueza muy buena», premia Medina, que en sus letras propone una combinación entre «reflexiones sobre lo que me pasa y lo que veo desde fuera». Por ejemplo, ha compuesto acerca de los efectos negativos de las redes sociales en la educación de los jóvenes.

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