El fiscal pide ocho años de cárcel para un hombre que tiró a su exmujer por la ventana

  • La llamó 18 veces por teléfono hasta conseguir que fuese a su casa, retenerla y, cuando intentó huir, la arrojó supuestamente desde una altura seis metros

La realidad muchas veces resulta demasiado cruda para tenerla por cierta por hechos tan insólitos como el ocurrido en Maracena el pasado 16 de junio de 2015. IDEAL informó en aquel entonces del ingreso en la UCI de una mujer arrojada por una ventana y la detención de su expareja, quien se enfrenta ahora a una petición fiscal de ocho años de prisión por una tentativa de homicidio, coacciones y un delito continuado de quebrantamiento de condena.

El agresor, de 44 años, tenía una orden de alejamiento de su expareja, pero aquel día llamó por teléfono a su víctima 18 veces comprendidas entre las 10.53 y las 18.27 horas. La mujer decidió acudir al domicilio del acusado para comer con él y su madre. Posteriormente, regresó al mismo piso de la calle Mercurio de Maracena sobre las 22 horas. No sabía qué le aguardaba.

Atravesó el quicio de la puerta y a los pocos segundos su agresor echó la llave de seguridad. Le advirtió de que no iba a salir de allí y por la mañana llamaría a la Guardia Civil. A la víctima no le quedó otra que resignarse, no tenía escapatoria posible, aunque no dejó de darle vueltas a la cabeza pensando cómo salir de aquella ratonera.

Ella se acostó en un dormitorio y el agresor en otro distinto. La víctima se levantó sobre las 2.30 horas de la madrugada y acudió al dormitorio donde descansaba la madre del detenido. La despertó y le pidió que abriera la puerta de la vivienda para marcharse. Esta mujer no tuvo mejor idea que avisar a su hijo, quien salió de la cama muy enfadado, según consta en el escrito de acusación de la fiscalía, gritando que no la iba a dejar marcharse hasta verla salir detenida por la Guardia Civil.

Pidió auxilio por la ventana

La víctima tenía pánico. Y decidió asomarse a la ventana del dormitorio para solicitar ayuda a voz en grito. Su expareja entró a la habitación, le cogió de las piernas y, según la fiscalía, con la intención de acabar con la vida de ella la tiró por la ventana desde una altura de 6,21 metros. La agredida sufrió un fuerte impacto con el suelo de la calzada tras caer desde la primera planta del piso donde se encontraba.

La Policía Local de Maracena recibió un aviso de un particular pasadas las 2.35 horas de aquel día para acudir a la calle Mercurio número 4 de Maracena, donde había una mujer malherida, en ropa interior, tumbada en la calle. Cuando los agentes llegaron se encontraron a la agredida en el suelo y al detenido, también en ropa interior, tratando de ponerla en pie.

La Guardia Civil se personó en el lugar y procedió a la detención del presunto agresor, quien fue trasladado a los calabozos del puesto del instituto armado en el municipio maracenero. El arrestado tiene numerosos antecedentes penales, muchos por violencia de género.

El impacto con la calzada le generó la fractura de varias costillas, enfisema en hemitórax y cervical izquierda, así como en pared abdominal y dorsal, fractura de plataforma superior de dos vértebras lumbares, hematoma pélvico, fractura de húmero izquierdo con afectación de codo, fractura en los pies y si, le quedaba algo, el tiempo que pasó ingresada en el hospital se vio afectada por una infección posquirúrgica.

La agredida necesitó 163 días para su estabilización y tratamiento de secuelas, de los cuales 107 estuvo ingresada en un centro sanitario. Hay un detallado informe médico forense en el que se hace mención a un perjuicio estético valorado en dieciocho puntos.

Un verano en la cárcel

Tras ser arrestado, estuvo ingresado en prisión preventiva desde el 17 de junio hasta el 18 de septiembre de 2015. Tras salir de la cárcel se acordó una medida cautelar de prohibición de aproximación y comunicación con la víctima hasta que se dicte sentencia por este caso.

Fiscalía pide para el agresor seis años de cárcel por un homicidio en grado de tentativa y prohibición de acercarse a la víctima a una distancia no inferior a quinientos metros durante siete años; un año más de cárcel por un delito de coacciones y otro año de presidio por un delito de quebrantamiento de orden de alejamiento.