Unas cuatrocientas personas piden justicia para Nuria en Maracena

Unas cuatrocientas personas piden justicia para Nuria en Maracena
PEPE MARÍN

«Estamos hartas de minutos de silencio, queremos justicia y soluciones», declaró Francisca Fuillerat, presidenta de la plataforma 25-N

José Ramón Villalba
JOSÉ RAMÓN VILLALBAGRANADA

Nuria, la última víctima de violencia de género en la provincia de Granada, habrá podido oír allá dónde esté los gritos de impotencia y rabia de los centenares de granadinos, especialmente los maraceneros, que acudieron ayer a las numerosas concentraciones convocadas por la práctica totalidad de ayuntamientos de esta provincia. Minutos de silencio, concentraciones, lamentos, llantos... un hijo huérfano, unos padres rotos, dos hermanas destrozadas y su nueva pareja, sin rumbo.

La muerte de esta granadina no ha dejado indiferente a nadie y eso mismo quisieron manifestar ayer las cuatrocientas personas que recorrieron las calles de Maracena hasta llegar a la plaza Clara Campoamor de este municipio para exigir justicia y pedir a las instituciones la revisión de los protocolos para saber qué ha podido fallar en cada muerte de una mujer por violencia machista. En Granada, este año han sido cinco las fallecidas y ninguna había presentada una denuncia por violencia de género. Sin embargo, la familia de Nuria insiste en que su hija no recibió la ayuda pertinente cada vez que acudía a asesorarse sobre cuestiones vinculadas a su separación o a pedir ayudas para abandonar la vivienda que compartía con su verdugo. Ella es la quinta mujer asesinada en Granada este año y la número 37 en España.

«Sólo queremos que nos dejen vivir a nosotras y nuestros hijos, así como suficiente sensibilidad para que, cuando una mujer pida ayuda, la sepan comprender y atender en condiciones. Queremos protección y que después de cada asesinato se revise bien qué no ha funcionado. Esperamos una respuesta efectiva de todas las instituciones porque nosotras no nos vamos a callar», sentenció ayer Francisca Fuillerat, la presidenta de la Plataforma de Mujeres contra la Violencia de Género 25-N. Las palabras fueron pronunciadas frente al domicilio de Nuria en presencia de 400 personas convocadas por esta organización, la mayoría mujeres y con una representación pequeña de hombres.

Ese acto fue convocado por la tarde noche. Por la mañana fueron los ayuntamientos de la provincia, con el de Maracena a la cabeza, donde se dieron cita los representantes políticos de la sociedad y máximos cargos en Granada del Gobierno central, autonómico, supramunicipal y local, quienes quisieron dar su último adiós a Nuria a través de las concentraciones convocadas en cada rincón de la provincia, donde lo más oído fue el ruido del silencio, roto siempre al final por los aplausos de una sociedad harta ya de este terrorismo machista que parece no terminar nunca.

El culpable de esta última víctima de violencia de género pasará hoy a disposición judicial, tras dos noches en los calabozos de la Comandancia de la Guardia Civil.

Decenas de claveles rojos fueron depositados anoche frente al portal donde vivía Nuria, paradójicamente situado en una plaza de Maracena que lleva por nombre Clara Campoamor, quien luchó por los derechos de la mujer hasta su último suspiro.

 

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